martes, 14 de febrero de 2017

Desfiladero de la Unfrida

Dentro de la comarca del Tozo, recorremos el escondido desfiladero de la Unfrida, tributario del más conocido San Antón. Iniciamos la excursión partiendo del pueblo de Terradillos de Sedano.

Llegaremos a Terradillos de Sedano saliendo por la carretera de Burgos a Aguilar. Tras sobrepasar el pueblo de Ubierna, nos desviamos por la derecha por la N-623 que se dirige hacia Sedano. Tras pasar Quintanilla Sobresierra y subir al páramo, nos desviamos a la izquierda por la carretera que une Masa con Villadiego.


Terradillos de Sedano



Por esta carretera, en apenas trescientos metros, nos desviamos nuevamente por la derecha para penetrar por una carretera local que, tras pasar primero por la localidad de Nidáguila, termina en Terradillos de Sedano, inicio de nuestra excursión y ya dentro del desfiladero del San Antón.


Terradillos es una agradable localidad, escondida dentro del bonito desfiladero del río San Antón, a la sombra de la Peña Itero. La carretera muere en el pueblo, y más allá, se puede continuar por una amplia pista que se dirige hasta el pueblo de Santa Coloma del Rudrón, emplazado en el cañón del Rudrón.

Centro de Terradillos de Sedano.
En la tranquila calle principal, junto al río, dejaremos el coche. Iniciamos la marcha saliendo por esta pista, muy evidente, que en poco, abandona las últimas casas del pueblo.

Salimos de Terradillos por el desfiladero del San Antón.
El recorrido inicial se produce pues por la pista principal que recorre el San Antón. 
Saliendo de Terradillos, llama la atención la agreste silueta de la peña Itero, que se levanta sobre las casas del pueblo a nuestra derecha. El camino deja a un lado el cementerio del pueblo y continua siempre a corta distancia de las aguas del San Antón.

La Peña Itero.
Si nos fijamos en lo alto de la peña Itero, observamos que ofrece una interesante ascensión desde el mismo pueblo. Vemos una cueva en lo alto. Un estrecho sendero zigzaguea con elevada pendiente. Esta excursión combinada con un recorrido por el gran bosquete que llega hasta Nidáguila, emplazado en otro espectacular paraje, puede ser excusa de otra interesante excursión por el interior del atractivo valle del San Antón.

Arquitectura tradicional: dujes.
Debemos continuar casi tres kilómetros por esta pista que recorre el valle, siempre siguiendo el cauce del arroyo San Antón. Tras pasar junto a las ruinas de un interesante molino, llegaremos al cruce donde debemos desviarnos por la izquierda para ya abandonar el desfiladero del San Antón y adentrarnos en el barranco de la Unfrida, destino de nuestra excursión.

Ruinas de molino junto al San Antón.
En primer lugar, caminaremos subiendo por una gran vaguada que poco a poco se va estrechando. En menos de quince minutos desde que abandonamos el San Antón, penetramos por fin en el interior del desfiladero de la Unfrida. Se trata de un pequeño barranco, de mucha menor entidad que el San Antón, por donde descienden las aguas del arroyuelo del mismo nombre que baja del páramo.
Bifurcación: a la izquierda hacia la Unfrida.
Bello crestón calizo.
El camino, en buen estado va ascendiendo poco a poco. A nuestra derecha nos acompañan las laderas empinadas del páramo que caen con brusquedad hacia el arroyo. Las aguas de éste, secas en otoño, nos acompañan por nuestra izquierda y semiocultas por la vegetación.

El camino se dirige hacia el interior del desfiladero.
Poco a poco el desfiladero va describiendo un amplio giro hacia el SE, y vamos remontando el interior de la pequeña garganta. El silencio y la serenidad del lugar nos acompañan. Muy poca gente visita este lugar.


Desfiladero de la Unfrida

Poco a poco vamos dejando las partes más angostas atrás. Dejaremos el desfiladero tras pasar junto a un gran monolito, a modo de puerta, enclavado en el extremo norte.

Gran monolito a la salida del desfiladero.

Salimos a terreno abierto. El sendero se difumina poco a poco entre los sembrados. Tenemos que bordear estos campos buscando una gran pista, de reciente construcción y visible desde muy lejos, por la cual subimos hacia la paramera.

Vista de la entrada del desfiladero desde la pista.
Un poco más y nos plantamos sobre el páramo. A nuestros pies, se despliega la carretera Burgos-Aguilar. Al otro lado, frente a nosotros, vislumbramos el pueblo de La Piedra con su famosa peña. Más hacia la derecha, vislumbramos las primeras casas del pueblo de Santa Cruz del Tozo.

Seguimos por la pista agraria camino de Terradillos.
El camino, amplio, usado por maquinaria agraria, discurre paralelo a la carretera a un nivel superior. Seguimos por él emprendiendo ya el retorno a Terradillos de Sedano.


El recorrido se hace pues largo y monótono. El paisaje no varía apenas en mucho tiempo de caminata. Por fin, en unos dos kilómetros, debemos abandonar la pista mayor por nuestra izquierda, siguiendo por otro camino, menos marcado, que emprende un ligero descenso por una vaguada al encuentro de la cabecera del arroyo de la Unfrida, que nace por estos parajes.


En poco, cruzamos el arroyo, de exiguo caudal y continuamos por otro camino más marcado. Tal como vemos en el GPS, vemos de lejos que éste gira hacia la izquierda para emprender el descenso hacia el valle del San Antón.

Nos dirigimos hacia la vaguada que desciende a Terradillos.
Seguimos pacientemente, nos incorporamos a una amplia pista carrozable y por ella emprendemos ya sin pérdida ni desvío alguno un suave descenso hacia Terradillos y el San Antón. A un lado del camino, dejamos de nuevo unos antiguos dujes (colmenas) en medio de un paisaje rocoso.

Camino de Terradillos.
En el descenso, podemos tomar buenas fotos del pueblo bajo la impresionante peña Itero. El monte que recorre toda la ladera oeste del pueblo hacia Nidáguila presenta un magnífico aspecto desde aquí.

Bella instantánea de Terradillos de Sedano con la Peña Itero de fondo.
Llegamos a las primeras casas del pueblo dos horas y media después de haber iniciado la excursión desde él.



DESFILADERO DE LA UNFRIDA
Espacio natural
Valle del río San Antón y el barranco lateral de la Unfrida. Comarca del Tozo.
Dificultad
Baja.
Tipo de camino
Pista de montaña y
Ciclable
Sí, aunque solo en épocas secas para evitar terrenos embarrados.
Agua potable
Sí, hayuna fuente en el camino de San Antón.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Fácil.
Época recomendable
Verano y otoño. En época de lluvias puede ser impracticable.
Inicio
Terradillos de Sedano.
Distancia de Burgos
43,7 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 30 minutos.
Tiempos de marcha
Terradillos de Sedano-Inicio Unfrida: 45 minutos; Interior Unfrida: 20 minutos; Salida Unfrida-Terradillos de Sedano: 1 hora 20 minutos.
Distancia total
11,23 kilómetros.
Interés
Desfiladeros del San Antón y la Unfrida. Arquitectura tradicional y paisajes de Terradillos de Sedano.
Altitud mínima
831 m.
Altitud máxima
1025 m.
Desnivel acumulado
289 m.
Mapas
1:50000: 0166 Villadiego;  0167 Montorio.
1:25000: 0166-2 Villanueva de Puerta; 0161-1 Montorio.

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Notas:

- El recorrido es sencillo y agradable. Únicamente hay que prestar cierta atención en encontrar el camino correcto a la salida del desfiladero para retornar a Terradillos de Sedano.


Santa Coloma del Rudrón

Nidáguila

- Si siguiéramos el desfiladero del San Antón llegaríamos hasta el pueblo de Santa Coloma del Rudrón, enclavado en el Cañón del Rudrón.
- Como se ha comentado, parece una interesante excursión explorar la peña Itero y el monte que la separa de los barrancos que caen sobre la pintoresca población de Nidáguila.
- A la entrada del desfiladero, junto a la carretera de Villadiego, aún se pueden vcer los restos del despoblado de Fresno de Nidáguila, entre los cuales destacan las ruinas de un torreón medieval.


Ruinas de Fresno de Nidáguila




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Mapa topográfico


Perfil de elevación



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lunes, 13 de febrero de 2017

Tierra de Cameros: Barranco del Badén

La Tierra de Cameros se halla al sur de la provincia de la Rioja y forma parte del Sistema Ibérico al igual que las sierras vecinas de la Demanda y Cebollera. La comarca se divide entre el Camero Nuevo y el Viejo, separados por las cuencas de los ríos Iregua y Leza. Dentro del Camero Nuevo, al sur de la capital Logroño, en el valle del Iregua, se encuentran una serie de angostos barrancos esculpidos por la fuerza del agua. En esta ocasión visitamos el más espectacular y misterioso: el Barranco del Badén.


Barranco del Badén


Llegaremos a los Cameros saliendo por la N-120 de Burgos a Logroño. Esta carretera se convierte en autovía nada más entrar en la provincia de la Rioja. Antes de llegar a la capital, tomaremos el desvío por la N-111 que se dirige hacia el sur.

Mapa de situación del Barranco del Badén.
Muy pronto penetramos en los Cameros y visualizamos a nuestra izquierda las impresionantes peñas de Peñascales de Islallana. Tras atravesar el pueblo del mismo nombre y un túnel, aparcamos el coche a la derecha de la carretera frente a una finca. Comenzamos aquí el recorrido hacia el Barranco del Badén, que se encuentra al otro lado de la carretera.


Iniciamos la marcha atravesando una valla junto a la carretera.
Frente a nosotros, junto a la carretera, ya vemos las primeros bloques de conglomerado que llaman la atención desde lejos. El camino sube poco a poco flanqueado por olivos hasta llegar a una amplia nava, a la sombra de las peñas que nos rodean, donde encontramos ganado pastando y algunas vallas de corrales. Aquí comienza el recorrido por el interior del barranco.

Pista de aproximación al barranco.
Tras pasar una alambrada, penetramos ya es un espectacular tajo donde la luz apenas se abre paso para llegar al suelo. Caminamos fácilmente porque el camino es ancho y está limpio. Nos impresionan las verticales paredes a ambos lados. El silencio es total.



Dejamos la parte más angosta del pasillo para salir a una hoya, rodeada de peñas, surtida de vegetación. Tras atravesar una segunda alambrada, el sendero afortunadamente se abre paso entre los matorrales sin dificultad y nos adentramos más en el barranco.

Penetramos en el tramo más estrecho.
A los lados los conglomerados se elevan mostrando profundas grietas y hendiduras producto de la erosión del agua. 


El camino es evidente y progresamos por el fondo del barranco sin pérdida.

El silencio de este paraje nos parece inquietante. 

Pero incluso aquí hay actividad, ya que una manguera de captación de agua se despliega junto al camino hasta muy adentro.


Barranco del Badén


Tras llegar a un cruce, tomamos el desvío por la izquierda que en poco, emprende una vertiginosa ascensión por un estrecho pasillo. A nuestra derecha tenemos una empinada pared que cae en vertical.A nuestra izquierda seguimos el barranco cuyo fondo va quedando cada vez más abajo. Aunque no es peligroso, hay que tener precaución y prestar atención en ver donde pisamos. El sendero se mantiene afortunadamente en buen estado y su anchura es suficiente para progresar sin peligro.
Tras superar las últimas pendientes, bastante empinadas, llegamos al llano, sobre la parte superior de las peñas, ocupado por el pinar.


Tramo final de ascenso hacia la parte superior.
Continuamos por el bosque, entre los árboles, siguiendo una marcada trocha. Este sendero va rodeando la cabecera de los barrancos. Continuamos por él describiendo una amplia curva de oeste a este ya que queremos ascender hasta lo alto de la Peña Moya. Se trata de una elevación sobre el Barranco del Badén desde la cual queremos mejor divisar el paisaje.
Por este camino, llegamos en poco tiempo a la base de la peña, cuya cima, destaca mucho sobre los árboles del bosque y parece muy accesible.
Dejamos el sendero por la derecha (si siguiéramos por él, emprenderíamos el descenso hacia la carretera) para iniciar el ascenso por la ladera.

Panorámica de la Sierra de Moncalvillo desde la Peña Moya.
Ésta se presenta muy empinada y con bastante gravilla, por lo que no queda más remedio que extremar la precaución para no resbalar e incluso echar mano a tierra para asegurarse en algunos puntos.

Panorámica del barranco y el Castillo de Viguera de fondo.
En apenas diez minutos desde que dejamos el camino, llegaremos a la cima de la peña Moya (954 metros). Sin embargo las expectativas quedan un poco defraudadas ya que la cima se halla dividida por una gran valla cinegética, lo cual, añadido a la frondosa vegetación que hay, hace que las vistas sobre el valle del Iregua y las peñas queden algo reducidas. No obstante tenemos buenas panorámicas sobre el impresionante Castillo de Viguera. Esta montaña, se levanta sobre el río a modo de gran fortaleza.

Retorno hacia el fondo del barranco.
Tras hacer algunas fotos y descansar, deshacemos el camino bajando de nuevo por la ladera hasta el sendero. El descenso también es algo dificultoso y tenemos que echar las manos al suelo para no resbalar.

Privilegiado mirador sobre el barranco.
De nuevo en el sendero, deshacemos el camino por el bosque hasta para retornar de nuevo al lugar por donde accedimos desde lo profundo del barranco. Pero no queremos descender por el mismo sitio, sino bajar por la parte central para disfrutar de otras vistas.



Video




Para ello, siguiendo las indicaciones de nuestro GPS, continuamos por terreno irregular entre los árboles buscando la cabecera del barranco. Este itinerario no es fácil de descubrir ya que no hay referencias claras. Solo nos guiamos por nuestro navegador.

Descendemos de nuevo al fondo del barranco.
Tras remontar un espolón y descender por la ladera opuesta, ya nos situamos sobre la cabecera de una gran vaguada que desciende hacia la encrucijada de la parte inferior. Emprendemos el descenso por un despejado espolón rocoso que recorre la parte central de la vaguada, disfrutando de las mejores panorámicas sobre el conjunto de barrancos.



Según vamos perdiendo altura, las vistas y panorámicas se van engrandeciendo y nos vamos dando cuenta de la verdadera magnitud del conjunto del barrancos, cárcavas y despeñaderos que conforman el Badén.


No podemos evitar parar continuamente y hacer fotos porque a cada momento descubrimos nuevas perspectivas. Estamos el otoño, así que el contraste de colores de la vegetación con las tonalidades rojizas de los conglomerados es espectacular.


A medio camino por este espolón, lo abandonamos por nuestra derecha iniciando el descenso por un estrecho y empinado sendero. Sin dificultad alguna, alcanzamos de nuevo el fondo del barranco.

Es poca la luz que penetra hasta el interior del barranco.
Ahora solo tenemos ya que deshacer el mismo camino por el que penetramos en el barranco. Al caminar en sentido contrario y haber avanzado el día, descubrimos nuevas panorámicas, nuevas tonalidades, nuevos contrastes.


En media hora, llegaremos a la carretera donde dejamos el coche.

Cruzamos de nuevo la valla antes de llegar a la carretera. Al fondo, el Castillo de Viguera.


BARRANCO DEL BADÉN
Espacio natural
Tierra de Cameros, en la Rioja.
Dificultad
Fácl, aunque hay que caminar con precaución en algún tramo expuesto y con mucha pendiente.
Tipo de camino
Pistas de acceso y estrechos senderos entre las peñas.
Ciclable
No.
Agua potable
No
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Media.
Época recomendable
Todo el año, aunque preferible en tiempo seco.
Inicio
Cerca de Islallana (Rioja).
Distancia de Burgos
118 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 33 minutos.
Tiempos de marcha
Carretera-Pinar: 40 min; Pinar-Peña Moya: 21 min;  Peña Moya-Carretera: 1 h 30 min.
Distancia total
6,6 kilómetros.
Interés
Cumbre principal
Altitud mínima
600 m.
Altitud máxima
954 m.
Desnivel acumulado
614 m.
Mapas
1:50000: 0241 Anguiano.
1:25000: 0241 Anguiano.

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j
Notas:

- El recorrido en si mismo no ofrece dificultades físicas. Únicamente hay que tener precaución en la ascensión por el último tramo hasta la plataforma superior, que transcurre por un estrecho sendero con caída en su izquierda.
- Aunque el recorrido es bastante intuitivo, una vez dentro del barranco, compuesto de varios ramales, podemos extraviarnos si no llevamos un GPS. El descenso desde la parte superior es complicado también de encontrar.
- Cerca del Barranco del Badén tenemos otras interesantes excursiones. Desde la misma localidad de Islallana, podemos ascender hasta lo algo de la impresionante peña de Peñabajenza, que se levanta junto a la carretera. Desde el cercano pueblo de Viguera, también podemos ascender hasta el Castillo de Viguera, visible desde muchos puntos del valle.


Peñabajenza
>

Castillo de Viguera


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