sábado, 3 de diciembre de 2016

Canal de Castilla en bicicleta

El Canal de Castilla es un magnífico itinerario para ser realizado en bicicleta. Todo el trayecto original ha sido rehabilitado en ambas orillas por lo cual podemos hacer muchos kilómetros recorriendo todas sus variantes en varios tramos. Partiendo desde la localidad palentina de Herrera de Pisuerga, recorreremos el ramal hasta la capital Palencia, de 94 kilómetros.

El trayecto es lineal, si comenzamos en un extremo, debemos retornar al inicio para recuperar el coche. Lo mejor y más habitual entonces, es desplazarse hasta la ciudad de Palencia, tomar el ferrocarril hasta a Herrera de Pisuerga. Metemos la bicicleta en el tren y nos desplazamos a esta bonita localidad.


Dicho y hecho, en poco menos de una hora de viaje, nos apeamos con las bicicletas en la estación de Herrera de Pisuerga, muy cerca del límite entre las provincias de Burgos y Palencia. Allí mismo, muy cerca, discurre el Canal de Castilla.

Nos apeamos en la estación de Herrera de Pisuerga.
Muy cerca de la estación, salimos por la carretera, para en apenas trescientos metros, salir ya por uno de los caminos que siguen la orilla del canal, muy cerca de la población de Herrera. Iniciamos el recorrido en bicicleta siguiendo la orilla que queda a nuestra derecha. Llegamos muy pronto cruce entre el canal y el río Pisuerga. Este punto ha sido recientemente reconvertido en magnífica área recreativa donde se puede incluso navegar en una balsa.

Puente sobre el río Pisuerga, junto al a confluencia con el Canal de Castilla.


Pasamos por un puente colgante para incorporarnos de nuevo a la orilla del canal dejando el Pisuerga atrás. En esta zona hay que estar atentos en coger el camino correcto, aunque está en general bien señalizado.

Recorremos muchos kilómetros bajo la sombra siguiendo el canal a nuestra derecha.
Nos plantamos en la orilla del canal, dejando las aguas a nuestra derecha y rodamos con velocidad hacia el sur. Recorremos largos tramos rectos bajo arbolado, lo cual nos hace la marcha más cómoda. Estamos plenos de energía, el piso del camino de sirga está ewn buen estado y se rueda con mucha comodidad.


El Canal de Castilla

El Canal de Castilla es la obra hidráulica de mayor envergadura llevada a cabo en España durante la Época Moderna.  Fue uno de los intentos de la Ilustración español para sacar a la nación, en concreto a Castilla, de su secular decadencia. Las obras se iniciaron en 1753 y duró casi cien años. En su largo recorrido, dividido en tres ramales -Norte, Campos y Sur-, que enlaza Alar del Rey con Valladolid y Medina de Rioseco, se pueden contar por cientos los elementos característicos de su estructura: esclusas, puentes, acueductos, embarcaderos, molinos, fábricas, almacenes y batanes. Además, sus 207 kilómetros por las provincias de Palencia, Valladolid y, en menor medida, Burgos, se han convertido con el paso del tiempo en un valioso y aislado ecosistema que sirve de refugio a una notable comunidad botánica y ornitológica.

A pocos kilómetros del inicio, llegaremos a la primera esclusa, muy cerca de la población de Ventosa de Pisuerga. Es buen sitio para recomponernos, hacer fotos, descansar un poco. Aunque es mucho lo que nos queda de ruta, comprobamos que la media es alta. Podemos recorrer por este tipo de terreno mucha distancia en poco tiempo. Preveemos llegar a Palencia sobre las cinco de la tarde. Admiramos la bonita esclusa, primera de las muchas que veremos. Es pronto aún, el sol aún no está muy alto, hay que aprovechar y cubrir el máximo de distancia antes del mediodía. Continuamos.

En Ventosa de Pisuerga encontramos la primera esclusa.
Cruzamos a la otra orilla y proseguimos. El canal continua acompañándonos sin apenas variaciones en su trazado rectilíneo de norte a sur. El firme sobre el que rodamos es consistente  y suficientemente amplio para poder rodar con comodidad varias bicicletas sin estorbarnos.

Precioso paisaje ribereño del canal.

Tras dejar los pueblos palentinos de Olmos de Pisuerga y Naveros de Pisuerga en la distancia, entramos en la provincia de Burgos, muy cerca de Melgar de Fernamental. Precisamente en Burgos se encuentra una de las obras de ingeniería más emblemáticas y sorprendentes de todo el Canal de Castilla: el Acueducto de Abánades. Aquí, el trazado del canal se cruza con el curso del río Valdavia, para lo cual los ingenieros del XVIII realizaron una gran obra: el agua del canal aquí supera al río por un gran acueducto de piedra elevado sobre el lecho de la corriente.


Sobre el acueducto paramos y descansamos. Un panel informativo explica la historia y detalles de esta impresionante obra. Se aprecia la gran altura del puente, sobre el cauce del río Valdavia y los magníficos pilares sobre los que se asienta.







Continuamos. Aún queda mucho por recorrer hasta llegar a Palencia. El día avanza y el trazado del canal se desarrolla por zonas más expuestas, sin vegetación, entrando en Tierra de Campos. Dejamos Burgos y entramos de nuevo en Palencia.
En poco, a medio camino de las localidades de Osorno y Melgar de Fernamental, atravesamos por debajo la autovía de Burgos a León.

Puente de Carrecalzada, en Melgar de Fernamental.
Continuamos hacia el sur atravesando largos y solitarios tramos. El sol comienza a apretar,. la vegetación se vuelve más rala, estamos entrando en Tierra de Campos.

Puente moderno para uso agrícola muy cerca de Frómista.
Pasamos la una de la tarde y tenemos el objetivo de comer en la localidad de Frómista, gran hito del Camino de Santiago. Rodamos con gran velocidad cubriendo largos tramos. Cerca de la localidad de Requena de Campos, ya muy cerca de Frómista, el canal discurre a un nivel muy inferior a la pista por la que rodamos. Se trata de un gran trinchera excavada en el llano para nivelar el trazado del agua en su recorrido. Debió ser muy costosa esta obra pensando que tuvo que hacerse con los medios que existían hace dos siglos.

Trinchera de Requena de Campos.
La pista gira hacia el oeste al pasar cerca de Requena de Campos, dirigiéndose ya hacia Frómista, cuyas casas ya vemos en el horizonte.


Cerca del pueblo, la pista se une a la traza del Camino de Santiago, que se incorpora por nuestra izquierda. Algunos peregrinos nos acompañan en nuestro recorrido hasta Frómista.

Cerca de Frómista, nos incorporamos al Camino de Santiago.
El trazado del canal describe una gran curva a la derecha y sigue paralelo al Camino de Santiago. Antes de entrar en Frómista, podemos aún admirar otra gran esclusa, la más grande de las que hemos visitado desde que salimos de Herrera.

Conjunto de esclusas de Frómista, Palencia.
Llegamos a Frómista. La localidad es uno de los grandes hitos del Camino de Santiago, donde destaca su magnífica iglesia románica. En el pueblo comemos en un bar, muy concurrido también por peregrinos. Buen sitio para descansar. Es obligatorio acercarse y contemplar la magnífica iglesia medieval, uno de los mejores ejemplos del arte románico de toda la ruta jacobea.

Magnífica iglesia románica de Frómista.
Salimos del pueblo por la carretera, para abandonarla en poco, y continuar de nuevo por una magnífica pista que sigue la ribera del canal.


Açun nos quedan 41 kilómetros hasta Palencia y afrontamos las horas centrales del día. El camino recorre largos y anodinos tramos que se nos presentan los más duros, ya que el día está muy avanzado y no siempre podemos disfrutar de la sombra de los árboles. Largos trechos en línea recta nos parecen eternos porque el paisaje no varía. Nos vamos acercando a Palencia no obstante a gran velocidad.
Llegados a las cercanías de Ribas de Campos, nos sorprende el mejor conjunto de edificaciones, almacenes y otros restos anexos al canal. Buen sitio para detenerse, beber agua y reponerse para afrontar el asalto final que nos lleve a Palencia.


Seguimos la ribera del canal. De nuevo, vamos cubriendo largos y rectilíneos tramos en que el paisaje no varía en muchos kilómetros. Afortunadamente, algunos tramos se desarrollan a la sombra de la vegetación de ribera que nos acompaña.

Últimos tramos antes de llegar a Palencia.
Rodando a gran velocidad, nos parece ya divisar a lo lejos los primeros arrabales de la ciudad de Palencia. Antes de llegar la localidad residencial de Grijota, atravesamos el canal por nuestra izquierda. En este pueblo, el cauce se ensancha y las orillas han sido convertidas en zona de paseo y recreo. En Grijota visitamos también otra magnífica esclusa en perfecto estado de conservación.

Grijota
Esclusa de Grijota.
Ya solo nos queda llegar Palencia y finalizar la excursión. La entrada en la ciudad sin embargo se presenta decepcionante, ya que se produce por polvorientos caminos alejándonos de las orillas del canal, que perdemos de vista entre carreteras y taludes.

La dársena de Palencia.
Llegamos a Palencia. Tras atravesar largas avenidas urbanas, pasamos junto a la dársena, un gran ensanchamiento del canal donde se puede navegar con barcas de recreo.
Fin de nuestra excursión. Recogida de los coches en la estación de ferrocarril y regreso a Burgos.



CANAL DE CASTILLA
Espacio natural
Canal de Castilla en la provincia de Palencia.
Dificultad
Media. El terreno es siempre llano pero la distancia a recorrer es larga.
Tipo de camino
Camino de sirga en buen estado siguiendo la ribera del canal.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Hay agua potable en cada pueblo cercano al canal.
Tipo de marcha
Lineal.
Orientación
Fácil, siempre hay que seguir al canal. En algunos cruces hay señalización.
Época recomendable
Inicio y final del verano, cuando las temperaturas no son altas y el terreno está seco.
Inicio
Herrera de Pisuerga (Palencia)
Distancia de Burgos
91,1 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 50 minutos.
Tiempos de marcha
Herrera de Pisuerga - Acueducto de Abánades: 1 hora 17 minutos; Acueducto de Abánades - Frómista: 1 hora 29 minutos; Frómista - Palencia: 2 horas 33 minutos.
Distancia total
93,8 kilómetros.
Interés
Entorno del Canal de Castilla, Iglesia románica de Frómista, Acueducto de Abánades, esclusas.
Altitud mínima
736 m.
Altitud máxima
848 m.
Desnivel acumulado
283 m.
Mapas
1:50000: 0165 Herrera de Pisuerga; 0198 Osorno; 0236 Astudillo; 0273 Palencia.
1:25000: 0165-2; 0165-4; 0198-2; 0198-4; 0236-1; 0236-2; 0236-3; 0273-2; 0237-4.

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Notas:

- Sin duda la mejor opción para realizar esta larga excursión es tomar un tren en Palencia y desplazarse a Herrera de Pisuerga. Otra posible parada es Alar del Rey, que obligaría a recorrer diez kilómetros más.
- No se recomienda realizar esta ruta en los meses centrales del verano por las temperaturas extremas que pueden darse. Tampoco es aconsejable entre noviembre y mayo cuando los caminos pueden estar blandos y encharcados.




Mapa topográfico
Herrera de Pisuerga - Frómista




Mapa topográfico
Frómista - Palencia



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lunes, 28 de noviembre de 2016

Montes de Oca: de Villamudria a la Presa de Alba

Villamudria es una pequeña población ubicada en el corazón de los Montes de Oca. Su situación aislada, posibilita que sea punto de partida para explorar estos montes siguiendo solitarios caminos alejados de toda vía de comunicación. Partiendo del pueblo, nos dirigiremos hacia la Presa de Alba, para, tras cruzar el río Oca cerca de su nacimiento, retornar visitando por el camino el despoblado de Haedillo.


Villamudria

Llegaremos a Villamudria saliendo por carretera de Logroño. En Ibeas de Juarros nos desviaremos a la derecha hacia Arlanzón. Tras pasar el pantano de Uzquiza, tomamos el desvío a Pradoluengo. Pasamos Alarcia y descendemos el puerto. Antes de llegar a Valmala, nos desviamos por la izquierda hacia Villamudria, donde muere la carretera.
El pueblo, muy aislado, mantiene aún buenas muestras de arquitectura tradicional, destacando el entramado de madera sobre adobe. Muchas casas han sido restauradas en los últimos años.

Dejamos el pueblo y seguimos unos kilómetros más en coche por el camino que lleva a Haedillo.
Podríamos dejar el coche aquí y emprender la marcha, pero estamos a finales del verano, los caminos están secos y practicables, por lo que nos acercamos aún unos kilómetros por la pista que se dirige hacia Haedillo, siguiendo la margen derecha del río Oca. Poco antes del cruce que lleva a este despoblado, dejamos el coche y comenzamos la marcha caminando.

Ganamos altura subiendo por una pista forestal.
Así pues, continuamos un pequeño tramo por la pista que traíamos desde Villamudria, para, en apenas trescientos metros, llegar a un amplio cruce. A nuestra izquierda, cruzando el río Oca, iríamos hasta el despoblado de Haedillo. Siguiendo de frente, nos meteríamos en el bosque de ribera junto al río camino de la presa. A nuestra derecha, la pista asciende hacia los altos que dominan el valle del Alto Oca. Torcemos y proseguimos por esta última alternativa.

Descendemos hacia el lecho del Oca.
La pista se introduce pronto en un espeso bosque, ganando altura con rapidez. Encontramos un rebaño de ovejas pastando libremente por la zona y nos posicionamos en seguida ya sobre el llano en un gran cruce de nuevo. Salimos por la izquierda aquí unos doscientos metros pero únicamente para contemplar la panorámica hacia el norte, donde ya vemos de avanzada el pequeño desfiladero que forma el río Oca y la cabecera de la presa. Retornamos al cruce y continuamos por el bosque por el mismo camino que traíamos.

Ya divisamos al fondo el desfiladero del alto Oca.
El camino continua descendiendo de nuevo e introduciéndose ahora en un gran pinar formado por esbeltos árboles. Todo el suelo se halla atestado de enormes helechos. La marcha es cómoda, silenciosa, no hay movimientos ni ruidos, muy poca gente viene por aquí. Nos sentimos alejados de toda civilización.

Los helechos cubren el suelo de los pinares.
Poco a poco la pista inicia un suave descenso para llegar al lecho del arroyo de Arroz Quemado que podemos pasar con facilidad al estar completamente seco en este final de verano. Este curso de agua desemboca poco más adelante en el Oca, a donde nos dirigimos.
Descendemos hacia el lecho del arroyo de Arroz Quemado, seco al final del verano.
Poco a poco vamos ganando vistas sobre la presa. Llegamos a un punto, marcado previamente con nuestro GPS, donde abandonamos la pista y nos desviamos por la izquierda para iniciar un nuevo descenso de nuevo hacia el lecho del arroyo de Arroz Quemado. Este punto desvío no es muy evidente y conviene de alguna manera estar atentos para encontrarlo o llevar, por supuesto, un waypoint marcado en el GPS para no pasarnos.
Nuevo desvío para descender hacia los barrancos de Arroz Quemado y posteriormente el Oca.
El descenso hacia el barranco de Arroz Quemado se inicia pues por un tenue sendero con fuerte pendiente. Enseguida llegamos de nuevo al fondo y lo cruzamos de nuevo. Es en este punto donde tenemos de nuevo que estar muy atentos en encontrar el camino correcto que nos lleve hacia la cabecera de la presa de Alba, donde nos dirigimos.


Exactamente en la misma dirección con la que bajábamos, descubrimos sobre la línea de árboles, al otro lado del arroyo, una pequeña apertura en la vegetación, por la cual continuamos y seguimos. El camino se hace más evidente de nuevo. Nueva ascensión y descenso, ahora sí, hacia el fondo del arroyo del Oca.
Descendemos hacia el lecho del río Oca.
El río, lleva muy pocos kilómetros recorridos, ya que nace muy cerca de Villamudria, por lo que el terreno está muy erosionado y el curso de agua ha formado una pequeña garganta.

Pequeña garganta formada por el naciente Oca, en la cabecera de la Presa de Alba.
Pronto llegamos al lecho, pero antes, ya desde lejos, podemos disfrutar de buenas vistas sobre ese pequeño desfiladero.


Cruzamos sin dificultades el río saltando entre las piedras. En la otra orilla, una trocha bien marcada, inicia una fuerte ascensión por la ladera.

Posicionados en la parte superior, con vistas sobre el arroyo abajo, nos detenemos junto a una gran roca asomada directamente sobre el desfiladero. Es el perfecto lugar para descansar, comer algo y recrearse con las bellas panorámicas que tenemos sobre la garganta.
Agreste curso alto del Oca.
Tras los cortados, apreciamos las serenas aguas de la presa de Alba. Un recorrido por sus orillas bien merece una excursión (ver entrada Alrededor de la Presa de Alba).

El regreso desde aquí a Villamudria lo realizaremos visitando las ruinas o lo que queda del antiguo pueblo de Haedillo. Para ello, continuamos por el sendero por el que veníamos. Un poco más adelante, llegamos a un cruce, torciendo en él a nuestra izquierda. La mejor indicación es seguir la linde de una alambrada, ya que este camino no existe en los mapas.
El camino aquí es algo difuso, pero si no nos separamos de la alambrada, que queda a nuestra izquierda, pronto se convierte en pista, introduciéndonos de nuevo en el bosque.



A la izquierda, tras la muralla vegetal, discurre el arroyo de Costalroyo, infranqueable. Al otro lado, sobre un extenso llano, se ubican las ruinas de Haedillo, que aún no podemos ver desde donde estamos.

Nos alejamos del arroyo del Oca por una pista camino del despoblado de Haedillo.
Llegamos de nuevo a otro cruce. Nos salimos por la izquierda, continuamos ahora por un hayedo.


En apenas quince minutos, llegaremos al despoblado de Haedillo (también escrito como Ahedillo). El antiguo pueblo, fue vendido y abandonado en 1965. Tras un incendio, todas sus casas fueron demolidas (no queda ni la iglesia...) y sus restos enterrados en zanjas. Hoy se alza una nave industrial de ganado. Nada ata ya a los que marcharon de aquí hace más de 40 años. Como puede observarse, y al igual que su vecino Alba, nunca llegó el asfalto a Haedillo y solo se podía acceder por embarrados caminos carreteros desde Villamudria y Rábanos, a cuyo municipio perteneció en su última época. Si nos fijamos, entre la vegetación, aún podemos apreciar los muros arruinados de alguna casa.
Como dato, hay que decir que se tiene referencias de que el pueblo ya existía al menos desde el siglo XVI. En 1752, tenía dieciséis vecinos. Al estallar la Guerra Civil, aún vivían en el pueblo doce de ellos e incluso existía una escuela fundada en 1920. Hoy solo queda el recuerdo y nadie acude a Haedillo más que solitarios caminantes.

Haedillo: granja sobre los restos de lo que fue el antiguo pueblo.
Desde Haedillo, ya solo tenemos que retornar a donde hemos dejado el coche tomando el camino que sale por la parte oeste del pueblo. Éste se introduce en el  bosque siguiendo la margen de un arroyo seco.

Volvemos al coche siguiendo un sendero junto al río.
Por este camino llegaremos al cruce inicial, tras el cual, en apenas cinco minutos, llegamos al lugar donde habíamos dejado el coche.


DE VILLAMUDRIA A LA PRESA DE ALBA
Espacio natural
Nacimiento del río Oca en los Montes de Oca 
Dificultad
Media, por sus dificultades de orientación.
Tipo de camino
Senderos de montaña y pistas forestales sin señalizar.
Ciclable
Sí.
Agua potable
En Villamudria y en los arroyos del Oca y Arroz Quemado.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Difícil, no está señalizado y varios cruces dentro del bosque.
Época recomendable
Verano y otoño. De noviembre a abril pueden estar los caminos impracticables.
Inicio
Villamudria
Distancia de Burgos
53,3 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 50 minutos.
Tiempos de marcha
Camino de Villamudria-cabecera presa: 1 hora y 15 minutos; Cabecera presa-Haedillo: 1 hora y 10 minutos; Haedillo-Camino de Villamudria: 15 minutos.
Distancia total
10,2 kilómetros.
Interés
Montes de Oca, bosques de hayas, pinos y robles, desfiladero del Oca cerca de su nacimiento, pueblo de Villamudria, despoblado de Haedillo, aves.
Altitud mínima
1017 m.
Altitud máxima
1139 m.
Desnivel acumulado
464 m.
Mapas
1:50000: 0201 Belorado.
1:25000: 0201-4 Villafranca Montes de Oca.
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Notas:

- Ruta físicamente no exigente, pero de difícil orientación ya que hay continuos cambios de sendero sin claras referencias.
- La mayoría de los terrenos por donde transcurre la excursión pueden estar encharcados y embarrados fuera de las épocas secas.


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