viernes, 9 de septiembre de 2016

Cascada de las Pisas

El río de la Gándara, cerca de su nacimiento, ha excavado un pequeño desfiladero atravesando un frondoso bosque de hayas. En su curso alto, dentro de lo más profundo del bosque, se halla una magnífica cascada. Su visita es fácil accediendo desde el pueblo abandonado, y hoy felizmente recuperado, de Villabáscones de Bezana, en las Merindades.


Cascada de las Pisas



Para visitar la cascada, hay que llegar primero a la aldea de Villabáscones de Bezana, en las Merindades. Para ello, saldremos de Burgos por la carretera de N-623 de Santander. Sobrepasados los Cañones del Ebro y el puerto de Carrales, nos desviaremos hacia Soncillo. Desde aquí, una carretera local nos llevará hasta Villabáscones de Bezana.

Desde la carretera a Villabáscones podemos ver la Peña Dulla al fondo.
En época de primavera, cuando la cascada está en su máximo caudal, suele tener muchas visitas y por ello hay que aparcar el coche antes de llegar al pueblo, en la carretera. Emprendemos la marcha.

Villabáscones de Bezana


En apenas doscientos metros, entramos en las calles de Villabáscones, aldea de muy reducidas dimensiones. Aunque sin población permanente desde hace años, hoy se presenta muy restaurado como segunda residencia de vacaciones. Destaca su iglesia románica con pila bautismal y algunas casas tradicionales con balcón corrido. Bajamos unos pocos metros por la calle principal hasta la altura del templo. Junto a él, encontraremos el panel informativo que indica el comienzo del camino.


El sendero comienza inmediatamente un descenso siguiendo la orilla del arroyo de las Canales. Desde el principio, se desarrolla bajo un túnel vegetal introduciéndose en el hayedo. Si nos acercamos en otoño, encontraremos el bosque luciendo sus mejores colores. No obstante, para ver la cascada plena de caudal, es preciso acercarse en la primavera, cuando los árboles aún no lucen hojas.

El sendero se desarrolla bajo un túnel vegetal.
Tras recorrer unos trescientos metros desde el pueblo, el camino describe una cerrada curva, en cuyo rincón se precipita una bella cascada sobre el arroyo de las Canales, y que aparece rodeada de una espesa capa de musgo. Este arroyo procede del río de la Gándara. Cruzamos el arroyo saltando entre piedras y continuamos por el bosque. 
Muy pronto, en un cruce, iniciamos el descenso hacia la orilla del río.

Cascada sobre el arroyo de las Canales.
El río de la Gándara, en su curso alto donde estamos, baja formando pequeños saltos en su caminar hacia el río Nela, no muy lejano. Para llegar a la cascada de las Pisas, debemos remontar su curso. Las recientes lluvias hacen que el sendero se muestre en sus barros con bastante barro en algunos tramos y encontramos algunos árboles caídos, lo cual no impide que podamos caminar con comodidad. Enseguida, cruzaremos un rústico puente sobre el río y continuamos por la otra orilla.

Cruzamos el río de la Gándara por un rústico puente.
Por fin, llegamos a la cabecera del río penetrando en una pequeña garganta de verticales paredes, donde las rocas, el agua y los árboles, se combinan formando bellos rincones. El estruendo de la cascada ya es perceptible, aunque aún no la vemos. Tras girar el sendero una curva, visualizamos ya el salto al fondo.


Cascada de las Pisas



Video de la Cascada




El sendero llega hasta la orilla del río y en condiciones de máximo caudal, ya no es posible continuar hasta la misma base de la cascada, que contemplamos desde una distancia de unos cien metros. Estamos aún en pleno deshielo de las últimas nevadas y por lo tanto el volumen de agua que se precipita sobre el lecho rocoso del río es ingente y el ruido atronador. Las gotas de agua que salpican forman una neblina a modo de humo que se confunde con el fondo vegetal.

Si visitamos el lugar al final del verano o principio del otoño, encontraremos la cascada prácticamente seca y podríamos acercarnos hasta su misma base caminando por el cauce seco del río.

Ante la magnífica vista, nos relajamos, descansamos, y como no, hacer muchas fotos de este bonito rincón.

Retornaremos a Villabáscones siguiendo el mismo itinerario ya que las elevadas paredes que conforman el tramo final del cauce del arroyo y la abundante vegetación del bosque, hacen impracticable otra alternativa.

Regresamos a Villabáscones siguiendo de nuevo la ribera del arroyo de la Gándara.
En Villabáscones de Bezana podemos contemplar algunos magníficos ejemplares de casa montañesa de balcón corrido mirando a la solana, típica arquitectura tradicional del norte de Burgos y Cantabria.



CASCADA DE LAS PISAS
Dificultad
Fácil. La distancia es muy corta sin apenas desnivel.
Ciclable
Sí.
Circular
No.
Orientación
Fácil. Está señalizado.
Época recomendable
Sin duda alguna, durante los meses de febrero a abril, cuando la cascada presenta su máximo caudal.
Inicio
Villabáscones de Bezana.
Distancia de Burgos
93,3 kilómetros.
Tiempo total
1 hora.
Distancia total
3,24 kilómetros.
Interés
Cascada de las Pisas. Hayedo. Arquitectura tradicional de Villabáscones de Bezana.
Altitud mínima
698 m.
Altitud máxima
779 m.
Mapas
1:50000: 0109 Villarcayo.
1:25000: 0109-1 Soncillo.

h

h


Notas:
- La excursión es muy sencilla y apta para todo tipo de personas.
- Si queremos ver la cascada en su máximo esplendor, hay que visitarla durante los meses del deshielo y lluvias, es decir, fin del invierno y comienzo de la primavera (de febrero a abril). El resto del año puede permanecer prácticamente seca. En noviembre, contemplaríamos no obstante el hayedo en su mejor momento.
- La cascada está lejos de la ciudad de Burgos, por lo que una buena opción es completar la excursión visitando la bonita localidad de Puentedey, con su arco natural y retornando por Villarcayo-La Mazorra.


Puentedey


Entradas relacionadas:



Mapa topográfico


Perfil de elevación



Ver y descargar track en Wikiloc

Powered by Wikiloc

No hay comentarios:

Publicar un comentario