jueves, 25 de febrero de 2016

Mencilla desde el Refugio Valle del Sol en invierno

En este blog ya se han publicado varias ascensiones al Pico Mencilla, montaña insignia de Burgos. En esta ocasión, subiremos por su lado más agreste pero también más atractivo, la ladera norte desde el Refugio Valle del Sol y en invierno.


Sierra del Mencilla
Silueta inconfundible del Mencilla y su ladera norte, llamada "la Concha" (vista desde el pico Trigaza).
El punto de partida será el Refugio Valle del Sol. Para llegar, debemos acceder primero a Pineda de la Sierra, en la Sierra de la Demanda. Nada más pasar el pueblo, tomaremos el desvío a la derecha para, en apenas diez minutos, remontar los 250 metros de desnivel hasta llegar a las instalaciones del refugio, ubicado sobre un llano en la misma base del pico Mencilla. El paraje es excepcional.

Pineda de la Sierra: Refugio Valle del Sol
Aparcamos junto al refugio. Tenemos frente a nosotros la ladera norte del Mencilla que se presenta nevada. La cima no es visible desde aquí, aunque se intuye que se halla un poco por detrás de la llamada popularmente "la Concha", arriba a la derecha.

Emprendemos la ascensión por la ladera de la antigua estación de esquí.
En invierno, con nieve, es frecuente que muchos burgaleses, principalmente familias, se acerquen para deslizarse con trineos y esquís en la parte baja de la ladera, frente al refugio. Es temprano y aún no hay nadie.
Comenzamos la ascensión por el lado izquierdo de la pista, pegados a la línea de árboles.

Subimos por el borde del bosque sorteando la vegetación.
Dejamos el refugio Valle del Sol a nuestra espalda.
Si subiéramos por el lado derecho de la ladera, nos toparíamos más arriba directamente sobre la Concha, que además de estar helada, presenta las mayores pendientes haciendo obligado el uso de crampones y piolet.


La curiosa forma cóncava de la Concha, es el resto visible del antiguo glaciar que hubo durante la última Edad del Hielo, hasta hace 11000 años.

Picos Trigaza y San Millán.
Ladera helada de la Concha.

Video




Afrontamos el último repecho, subiendo pacientemente en zigzag, aferrándonos a la mínima pendiente hasta colocarnos ya sobre la cresta de la sierra. Ésta se presenta por encima de los 1900 m, amplia y cómoda, con extensas vistas en todas las direcciones.

Extraordinarias vistas de la Sierra de la Demanda.
La nieve lo cubre todo, en algunos tramos debido a los fuertes vientos está helado pero es cómoda. Hacia el SE. contemplamos la cresta de la sierra. Hacia el N., la silueta nevada de los picos Trigaza y San Millán.
Continuamos hacia la cima, ya muy cercana, a nuestra derecha según hemos accedido. Solo tenemos ya que recorrer por la cresta los escasos doscientos metros que nos separan de ella.

Nos aproximamos a la cumbre del Mencilla.
Cumbre del Mencilla (1930 metros). Hito montañero y varios buzones. El monumento donde se coloca el Belén cada año, se halla completamente congelado. Por fortuna no hay viento y se está cómodo en el entorno de la cima, algo poco habitual. Descansamos, nos recreamos en el paisaje, no vemos a nadie.

Cumbre congelada del pico Mencilla (1930 metros).
El regreso lo realizamos por el mismo itinerario. Esta vez el recorrido es mucho más rápido, ya que en apenas 45 minutos estamos de nuevo en el aparcamiento del Refugio Valle del Sol, de donde hemos partido.

Alternativa: podríamos continuar por el cordal hacia el NO. descendiendo primero hasta un collado, para llegar a una caseta. Desde ella, emprendemos el descenso por la ladera, primera desnuda, luego por el bosque, hasta enlazar con el sendero que se dirige entre los árboles hasta una vaguada despejada, justo encima del área recreativa del refugio de Esteralvo. Desde aquí, ya sólo tenemos que recorrer los escasos 4 kilómetros por la pista que nos separa del refugio Valle del Sol. Esta alternativa para descender puede suponer entre una hora y hora y media extra.

Refugio de Esteralvo.


MENCILLA DESDE EL REFUGIO VALLE DEL SOL EN INVIERNO
Dificultad
En invierno, media-alta. Hay que llevar equipo de nieve.
Ciclable
No.
Circular
No.
Orientación
Fácil.
Época recomendable
Invierno con nieve.
Inicio
Refugio Valle del Sol (Pineda de la Sierra).
Distancia de Burgos
54 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 40 minutos.
Distancia total
3 kilómetros.
Interés
Práctica de  raqueta de nieve, paisajes nevados de las Sierras del Mencilla y la Demanda.
Altitud mínima
1469 m.
Altitud máxima
1929 m.
Mapas
1:50000: 0239 Pradoluengo.
1:25000: 0239-4 Pradoluengo.




Notas:

- Como se ha comentado, si se dispone de tiempo, es recomendable retornar bajando primero al collado que separa al Mencilla del Plantizo para descender entre bosques hasta el refugio de Esteralvo. Desde aquí solo hay que cubrir por una posta el kilómetro y media que lo separa del Refugo Valle del Sol.
- Aunque no es un recorrido peligroso, en ocasiones la parte más superior de la ladera justo antes de la cresta puede presentarse completamente helado con elevada pendiente, por lo que es necesario el uso de crampones y extremar las precauciones.
- El refugio Valle del Sol es un excelente lugar para descansar y recuperarse. Si se reserva con tiempo, es posible comer e incluso pernoctar.


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sábado, 20 de febrero de 2016

Pirineo Catalán: Parque Nacional de Aigües Tortes - Lago de San Mauricio

Finalizo con esta entrada la serie de excursiones por el Pirineo Catalán. Esta vez nos acercamos al lado occidental del Parque Nacional de Aigües Tortes, visitando el bellísimo Lago de San Mauricio. Partiendo de la localidad ilerdense de Espot, muy cerca de Baqueira, remontamos el arroyo hasta llegar al lago de montaña, rodeado de espectaculares cimas entre las cuales destacan los llamados "Els Encantats".


Parque Nacional de Aigües Tortes - Lago de San Mauricio



Llegamos a Espot desde dos posibles sitios: a través del Valle de Arán por el norte y desde Tremp-Lérida por el sur. La localidad se halla en el valle del Eserita, formando una cuña entre montañas.
Aparcamiento del Parque Nacional.
Saliendo de Espot, seguimos la carretera, bien señalizada que parte desde el extremo oeste de la localidad, dejándonos en un aparcamiento habilitado para los visitantes. El personal del parque nos proveerá de información e indicará algunas normas. Hay mucha gente en verano.
Dejamos el coche y emprendemos el recorrido hacia el lago, subiendo valle arriba, siguiendo la señal del GR11, que discurre por Aigües Tortes de lado a lado.

Recorremos el primer tamo por una pasarela salvando el arroyo.
Nada más salir del aparcamiento, entramos en el bosque siguiendo la margen del río Eserita, que baja impetuoso formando pequeños saltos. Pasaremos el río durante unos metros siguiendo un entramado de pasarelas que se introduce en el bosque.

Distinguimos rápidamente la puntiaguda silueta de Els Encantats.
Ya en la otra orilla, el camino continua ya por terreno más despejado, sobre unas praderas. Al fondo, divisamos ya la imponente silueta de Els Encantats, cumbres gemelas cercanas a los 2750 metros, que se erigen sobre el Lago San Mauricio.


El recorrido está atestado de turistas y caminantes, que van y vienen. El estado del camino es muy bueno, avanzamos con comodidad, ganando suavemente altura. El lago se halla a casi dos mil metros de altura pero la pendiente en la aproximación es siempre suave.

En la aproximación divisamos ya las inconfundibles siluetas de Els Encantats.
Cerca de nuestro destino, antes de afrontar la subida final, dejaremos a nuestra derecha la restaurada ermita de San Mauricio.

Ermita de San Mauricio.
El tramo final tiene bastan pendiente y tenemos que afrontar un par de largas curvas, entre los árboles, para por fin ganar la altura donde se halla el lago.

Llegamos al lago de San Mauricio.
El lago se halla enclavado entre altas montañas. En la orilla donde nos encontramos, la este, monolito y fuente para descansar y relajarse. Son muchas las personas que se tienden en el suelo. Es un lugar muy especial.

Panorámica del lago de San Mauricio.
Els Encantats vistos desde el lago.
El camino de regreso se producirá por el mismo itinerario. El regreso es bastante rápido al ser  en su totalidad cuesta abajo.


P.N. DE AIGÜES TORTES - LAGO DE SAN MAURICIO
Dificultad
Baja.
Ciclable
No está permitido.
Circular
No.
Orientación
Fácil, esta señalizado.
Época recomendable
Todo el año.
Inicio
Aparcamiento del centro de visitantes.
Distancias
7,7 kilómetros.
Tiempo total
2 horas 50 minutos (incluyendo largas paradas).
Distancia total
 kilómetros.
Interés
Lago y paisaje de alta montaña, Els Encantats, bosques.
Altitud mínima
1912 m.
Altitud máxima
1616 m.
Mapas
1:50000: Esterri d'Aneu.
1:25000: Espot.



fs
Notas:

- En Espot hay una estación invernal por lo que hay disponibilidad de encontrar alojamiento, refugios, etc... a buen precio.
- Es recomendable llegar a Espot atravesando el Valle de Arán, donde podemos visitar su capital, Vielha y pasar el Puerto de la Bonaigua, disfrutando de magníficos paisajes de alta montaña



Vielha

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sábado, 13 de febrero de 2016

De Monasterio de la Sierra a las ruinas de Alveinte

Monasterio de la Sierra, emplazado en la ladera sur de la Sierra de Neila, es un apartado pueblo rodeado de espesos bosques, del que ya se ha publicado en este blog la entrada sobre "El Castillejo, la Ciudad Encantada de Burgos". En esta nueva excursión, partiendo del pueblo, subiremos a la montaña más alta de la zona, el pico San Vicente y llegaremos a las apartadas y melancólicas ruinas del Monasterio de Alveinte, ubicado junto al Arlanza.

Llegamos a Monasterio de la Sierra saliendo por la carretera de Soria. Llegados a Salas de los Infantes, hay que entrar por su barrio de Santa Cecilia para tomar el desvío hacia Nájera. Una vez pasado Castrovido, tomamos de nuevo el desvío a la derecha que nos lleva a Monasterio de la Sierra, donde muere la carretera.


Monasterio de la Sierra

Monasterio de la Sierra y pico San Vicente de fondo.
En el interior del pueblo reina la paz y el silencio. No en vano, en muchos kilómetros a su alrededor, solo hay bosques y naturaleza viva. En la bien arreglada plaza del pueblo, dejaremos el coche. Salimos del casco urbano por su parte SE. por un camino flanqueado por enormes robles, que lentamente va descendiendo hacia el lecho del arroyo Valladares.

Salimos de Monasterio de la Sierra por un camino entre vetustos robles.
A nuestra derecha podemos contemplar ya el monte San Vicente, cuyas laderas están totalmente forestadas. Desde donde estamos, nos parece salvaje e inalcanzable. En diez minutos desde el pueblo, cruzamos el arroyo por un puentecito

Puente sobre el arroyo Valladares.
En la otra orilla, el robledal se extiende por toda la ladera sur del San Vicente. Se trata de un viejo bosque con magníficos ejemplares de grandes dimensiones. Encontramos muchos vetustos troncos retorcidos, lo que nos habla de la gran longevidad de estos árboles.


El camino sube con decisión girando levemente hacia nuestra izquierda (cuidado no seguir el camino que se desarrolla junto el arroyo hacia el oeste que no nos llevaría a ningún lado), Por este camino, que pronto se convierte en pista, ganamos altitud con rapidez. Es el antiguo camino de Monasterio a Palacios de la Sierra. En poco tiempo, el camino realiza una pronunciada curva hacia la derecha. Allí mismo, hay un bonito mirador hacia el norte. Buen sitio para descansar


A nuestros pies a la izquierda, tenemos el pueblo de Monasterio de la Sierra. A la derecha, según miramos hacia el norte, todo el área del Castillejo y los bosques circundantes. La ladera sur de la Sierra de Neila se extiende al fondo como una enorme selva. Es otoño y los colores son muy vivos, predominando el amarillo. A la izquierda, las primeras cumbres de las sierras del Mencilla y la Demanda, más lejanas.

A nuestros pies el conjunto kárstico de El Castillejo, en la ladera sur de la Sierra de Neila.
Continuamos por el camino, que se dirige ahora hacia el SO. describiendo una amplia curva sobre terreno ya llano. En apenas doscientos metros, debemos abandonarlo para salir por la derecha por un marcado sendero que se dirige ya hacia la cumbre del San Vicente, aún no visible desde donde estamos, pero intuible. Seguimos por este sendero, caminando entre los árboles y dejando algunas charcas. Este camino, ya convertido en senda entre la vegetación, asciende primero a una antecumbre tras la cual sube hasta la cima del San Vicente. Está es rocosa, debemos acometer el tramo final subiendo entre árboles aislados y escalando por la roca. No es dificultoso y fácilmente llegamos en poco a la cumbre. Una gran cruz enclavada en la cima nos guiará en todo caso ya desde lejos.

Camino de la cumbre del San Vicente.
Cumbre del San Vicente (1358 metros). Hito geodésico. Gran cruz y ausencia de buzón montañero. De reducidas dimensiones, podemos sin embargo acomodarnos bien sobre la suelo rocoso. Aunque de altitud modesta, las vistas son incomparables. De nuevo mirando al norte, todo lo cubre la selva que se extiende por la ladera sur de la Sierra de Neila. Una vez más, el pueblo de Monasterio de la Sierra aparece como una isla rodeada de bosques que amenaza con tragarse el pueblo. Buenas vistas sobre la Sierra del Mencilla y las cumbre más altas de la Demanda, más atrás. Hacia el oeste, vemos Castrovido y Salas de los Infantes. Las vistas hacia el sur están más limitadas por la vegetación del propio monte que nos impide ver en esa dirección.



Video


El espacio de la cima, rocoso, es cómodo, invita a sentarse y contemplar el paisaje con tranquilidad. Tras beber y comer algo, continuamos porque aún nos queda mucho por andar. Desde la cumbre, deshacemos el camino hasta retomar el que traíamos, más marcado, desde Monasterio de la Sierra. Nos incorporamos por la derecha y seguimos por él.


El camino va girando hacia el SO., bordeando la ladera sur del monte donde acabamos de estar. De nuevo entramos en el bosque y el sendero se estrecha, por lo que debemos prestar más atención, ya que a ratos se difumina. Descendemos poco a poco entre los árboles. Hay que estar atentos, la vegetación es espesa y con facilidad podemos perder la senda. Es en estos sitios donde más se aprecia llevar un GPS porque corremos riesgo de perder el camino en terreno sin referencias claras. Seguimos. Bordeamos una gran acumulación rocosa con ciertas dificultades para reencontrar el sendero y tras reincorporarnos al camino, pasamos junto a unas tenadas en ruinas. Seguimos y pasamos junto a las bonitas tenadas de Bardalito, que dejamos a nuestra izquierda. 

Pasamos junto a las bonitas tenadas de Bardalito.
El camino sigue girando hacia el SO. y bordeando la ladera sur del San Vicente, haciéndose cada vez más ancho. Todo parece indicar que retorna hacia Monasterio de la Sierra, pero nuestra intención en cambio, era bajar para visitar las ruinas del Monasterio de Alveinte, cuyas melancólicas ruinas se hallan junto al río. Aunque vemos a nuestra izquierda abajo el discurrir salvaje del río Arlanza, abriéndose paso entre los montes, no podemos ver el monasterio.


Continuamos unos metros más, dudando, hasta que decidimos dejar el camino por nuestra izquierda para descender por terreno libre entre los árboles. Tenemos marcadas las ruinas en nuestro GPS, así que solo tenemos que descender muy atentos, salvando la fuerte vegetación que nos sale al paso. Afortunadamente, nuestros temores son infundados y no encontramos grandes dificultades para avanzar. Conseguimos acercarnos más y más a las ruinas siguiendo claros entre la vegetación. Tras recorrer casi un kilómetros desde el camino que dejamos arriba, llegamos por primero a la valla de piedra que circunvala el convento, y tras superarla, alcanzamos por fin las ruinas del monasterio.

Tapia del recinto del antiguo monasterio.
El convento se halla reducido hoy la cabecera de la nave principal y algunos muros, aún conserva sus muros y algunos arcos ojivales. Al fondo el altar principal semirreconstruido con una estampa de la Virgen de los Lirios. Desgraciadamente, algunas pintadas afean los viejos muros. El descenso ha sido arduo, por lo que nos sentamos en cualquiera de las bancos de piedra, Descansamos bajo los muros y bóvedas de este sugerente lugar



El Convento de Alveinte

Las ruinas que vemos hoy, son los restos del antiguo convento franciscano de Nuestra Señora de los Lirios de Alveinte. Fue fundado por el reformador franciscano fray Lope de Salinas, en 1440. Su intención inicial era convertir el monasterio en un convento disciplinario para los miembros más díscolos de la orden franciscana. En su día se acuño el famoso dicho que hace referencia a lo apartado del lugar: "Fraile, ¿qué hiciste, que Alveinte viniste?".
Del edificio original solo se conservan algunos muros, la cabecera de la iglesia, Aún quedan algunos arcos y varios ventanales góticos. El convento fue saqueado por las tropas francesas, ya que allí se refugiaba la Junta Provincial de Defensa, durante la Guerra de la independencia. Tras la desamortización de 1835. el convento se abandonó definitivamente. Es de esperar, que tras la apertura de la Presa de Castrovido, los restos que hoy vemos queden sumergidos para los aguas acabando con casi 600 años de historia.



Video


Cabecera de la iglesia con ventana ojival.
Tras descansar, retornamos a Monasterio de la Sierra. El regreso es sencillo ya que un amplio camino, sin pérdida posible, une el pueblo con las ruinas de Alveinte. Para ello, saldremos del templo, rodeando sus muros por su lado norte (donde descubrimos una bonita ventana ojival) y nos incorporamos al marcado camino que se dirige hacia el norte.

Al fondo divisamos los muros de la futura Presa de Castrovido.


Saldremos del recinto del monasterio por una puerta metálica, fácilmente franqueable, y continuamos por la pista. Los dos kilómetros y medio que nos separan de Monasterio de la Sierra son un agradable paseo entre robles adehesados. En muchos tramos, caminaremos bajo cubierta vegetal. A nuestra derecha, los árboles que cubren la ladera del San Vicente, crecen apretados aferrándose a la empinada ladera.



Ya próximos a Monasterio, cuyas casas vemos ya desde lejos a nuestra izquierda, debemos cruzar el río Valladares de nuevo por otro puente. Tras superar una cuesta, llegamos a las primeras casas del pueblo, donde llegamos tres horas y media después de haber salido pronto por la mañana.

Regresamos a Monasterio de la Sierra caminando entre robles.


DE MONASTERIO DE LA SIERRA A LAS RUINAS DE ALVEINTE
Dificultad
Medio-alta. Hay muchos cruces sin señalizar. El descenso a las ruinas de Alveinte es complicado.
Ciclable
Sí (excepto el descenso a Alveinte por el bosque).
Circular
Sí.
Orientación
Difícil.
Época recomendable
De abril a noviembre. El resto del año los caminos pueden estar impracticables.
Inicio
Monasterio de la Sierra.
Distancia de Burgos
70,8 kilómetros.
Tiempo total
3 horas 30 minutos.
Distancia total
12,1 kilómetros.
Interés
Monte San Vicente, bosques espesos, ruinas del convento de Alveinte.
Altitud mínima
1055 m.
Altitud máxima
1349 m.
Mapas
1:50000: 0277 Covarrubias; 0278 Canales de la Sierra.
1:25000: 0277-4 Salas de los Infantes; 0278-3 Lagunas de Neila.





Notas:

- Si no se dispone de GPS y no se conoce bien la zona, la orientación es muy complicada porque no hay ninguna señalización.
- El descenso bosque a través hasta las ruinas de Alveinte no es dificultoso, el terreno está bastante limpio.
- Las ruinas del convento de Alveinte quedarán muy próximas a las aguas del Arlanza cuando se inaugure la proyectada presa de Castrovido.
- Salas de los Infantes es paso obligado hacia Monasterio, buen lugar para parar y descansar.


Monasterio de la Sierra: El Castillejo

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