jueves, 17 de agosto de 2017

Cañón del río Lobos en bicicleta

El Cañón del río Lobos se desarrolla a lo largo de las provincias de Burgos y Soria entre las poblaciones de Hontoria del Pinar y Ucero. Su visita completo, exige una larga caminata de ida y vuelta por cualquiera de los dos extremos que comencemos. Una buena opción para su visita es recorrerlo en bicicleta. Partiendo del lado burgalés, atravesamos pistas entre pinares hasta descender al cañón por el bonito barranco del arroyo de Valderrueda. Tras llegar a la ermita de San Bartolomé, en el lado soriano., realizamos el recorrido completo dentro del cañón, de vuelta a Hontoria del Pinar.

Cañón del río Lobos


Llegamos a Hontoria del Pinar en apenas una hora saliendo por la N-234  de Burgos a Soria. En cualquiera de sus calles, podemos aparcar el coche. Como hemos referido, el plan es desplazarnos hacia el extremo soriano por la parte superior del cañón. Para ello, nos dirigiremos en primer lugar hasta la localidad soriana de Arganza a través de pistas. A continuación, descenderemos al cañón siguiendo el arroyo de Valderrueda. Tras visitar la ermita de San Bartolomé, retornaremos a Hontoria siguiendo su fondo en toda su integridad.

Cruzamos el trazado del ferrocarril Santander-Mediterráneo al salir de Hontoria del Pinar.
Para salir de Hontoria del Pinar, partimos por la calle-carretera principal para salirnos poco antes de las últimas casas hacia la derecha y bajar hasta el antiguo ferrocarril Santander-Mediterráneo. Éste se encuentra desmantelado y pasamos muy cerca de la antigua estación. Esta vía está siendo hoy rehabilitada como vía verde en el tramo Hontoria del Pinar-San Leonardo de Yagüe. De hecho observamos que los terrenos están siendo removidos para su aplanamiento. Pasamos el antiguo vial y nos incorporamos a un camino que discurre paralelo por el otro lado. Por él, nos alejamos rápidamente de Hontoria. Enseguida, iniciamos un brusco giro hacia la derecha adentrándonos en un gran pinar por una amplia y cómoda pista.

Entre pinares pasamos de Burgos a Soria.
El recorrido es placentero, atravesamos extensas praderas flanqueadas por espesos bosques, a caballo de las provincias de Burgos y Soria. Solo el fresco de la mañana y el silencio nos acompañan.
Ya en la provincia de Soria, atravesamos una gran pradera por una amplia pista. Es el Camino de Quiñones. En algún punto, se estrecha y tenemos que rodar entre los pinos. Es importante disponer de la ayuda de un GPS porque hay algunos cruces en los que podemos despistarnos. Poco a poco nos vamos acercando a San Leonardo de Yagüe, cuyas casas no vemos. Sí divisamos desde muy lejos la silueta cónica del monte San Cristóbal (1290 metros), ubicado sobre la localidad. Buena referencia para indicarnos que vamos en la dirección correcta.

Nos acercamos a San Leonardo de Yagüe por el camino de Quiñones.
Tras dejar a nuestra izquierda la fábrica Puertas Norma, llegamos a una rotonda asfaltada. Es la carretera que se dirige desde San Leonardo de Yagüe hasta el Puente de los Siete Ojos, que cruza el cañón por su punto medio. Como indicaremos a continuación, el llegar a este punto es una buena alternativa para recorrer caminando ambos lados del cañón.
Tomamos la primera salida de la rotonda, para en apenas quinientos metros, llegar a las primeras casas de la localidad de Arganza.

Entramos en el pueblo de Arganza por la carretera.
No hay apenas habitantes en este pueblo, compuesto básicamente de eras vacías y vallados con alguna casa. Atravesamos el pueblo y abandonamos la carretera por la izquierda para continuar por un camino en buen estado, alejándonos del asfalto. Enseguida tuerce noventa grados a la izquierda de nuevo para dirigirse, a través de senderos montaraces hacia el pueblo de Casarejos. A nuestra derecha, a unos dos kilómetros y medio, discurre el cañón del río Lobos, aunque no podemos verlo.

Camino de Casarejos.
Pasamos tierras de pastos y rebaños de ovejas. Atención a los mastines que aparecen, lo mejor es mantener la serenidad y alejarse lo más rápido posible de las cercanías del rebaño.

Desvío al arroyo de Valderrueda.
Pasamos un cruce señalizado, y continuamos siguiendo el valle. Atención de nuevo a no despistarse con algunos senderos laterales que nos aparecen. Pronto, llegamos de nuevo al asfalto, desembocando en la carretera que va desde Casarejos hasta Ucero. Este primer pueblo queda a apenas cuatrocientos metros a nuestra izquierda, pero no podemos verlo. Rodamos por el asfalto apenas ciento cincuenta metros para abandonarlo por la derecha (está señalizado). Nos incorporamos a un camino que sigue paralelo al arroyo de Valderrueda. Por él, siguiendo el barranco que ha formado este río, descenderemos hasta el cañón del río Lobos.

Continuamos por un sendero paralelo al arroyo de Valderrueda.
El recorrido por este pequeño barranco es muy gratificante. Poco a poco nos vamos adentrando en él iniciando un suave descenso. El cauce del arroyo está seco (estamos en agosto) y el sendero por el que progresamos está en bastante buen estado.

Bellos rincones en el interior del barranco de Valderrueda.
Los dos últimos kilómetros, el barranco se enrisca y se estrecha. Las paredes laterales caen en vertical, pasamos junto a varias cuevas. El camino es encantador y nos avanza lo que veremos en el río Lobos, al cual nos estamos acercando con rapidez. Un solitario caminante es el único "ser vivo" que vemos en todo el recorrido por el barranco. en los últimos metros antes del cañón, debemos rodar sobre los cantos del lecho seco del río. Es de suponer que en épocas de crecida en primavera, es impracticable. 

Ya estamos cerca del cañón del río Lobos.
Llegamos por fin a la confluencia del arroyo de Valderrueda sobre el río Lobos, ya dentro del gran cañón que ha formado este último. Estamos muy cerca de su extremo soriano, que queda a nuestra izquierda.

Tras conectar con el cañón, continuamos hacia la ermita de San Bartolomé.
Desde donde estamos, podríamos girar a nuestra derecha para emprender el retorno a Hontoria del Pinar a través del cañón, pero es inexcusable no visitar la ermita de San Bartolomé en el extremo soriano. Solo queda a dos kilómetros de donde estamos, así que hacia allá nos dirigimos siguiendo el río. Ya encontramos caminantes y ciclistas porque es éste el tramo más frecuentado de todo el cañón.


Tardamos pues poco en llegar al entorno de la ermita, que se ubica junto a la Cueva Grande, al otro lado del río. Nos asomamos a su interior observando la inmensidad de su boca de entrada.

La Cueva Grande, junto a la ermita de San Bartolomé.
Cruzamos el río Lobos por un puente y nos plantamos directamente sobre la campa de la ermita de San Bartolomé, ubicada en un alto. Es el paraje más conocido y frecuentado de todo el cañón. Tenemos tiempo y aún avanzamos un poco siguiendo el camino que se dirige a Ucero, con la esperanza de encontrar un bar abierto en el aparcamiento de coches. Recorremos un kilómetro por una pista, pero no lo encontramos, retornamos a la ermita.


El templo está vigilado y se puede visitar. Dejamos las bicicletas junto a la entrada.

Magnífico entorno de la ermita de San Bartolomé.
En su exterior hay una hermosa portada con arco apuntado formado de seis arquivoltas. La superior, queda enmarcada por una fila de canecillos.


En el interior, pequeño retablo en el ábside con la imagen de San Bartolomé. Hay dos capillas laterales, dedicadas al Santo Cristo y la Virgen de la Salud. Llama la atención que el coro está apoyado directamente sobre la roca.

Roseta sobre el pavimiento en la capilla del Virgen de la Salud. ¿Símbolo templario?
Retablo con imagen del patrón, San Bartolomé.
Una vez visitada la ermita, afrontamos el último tramo de nuestra excursión: recorrer el cañón en sus totalidad y volver a Hontoria del Pinar. Son casi 22 kilómetros y nos supondrá algo más de dos horas. Emprendemos camino.


En primer lugar, cruzamos de nuevo el puente sobre la ermita y deshacemos el camino que hicimos desde la confluencia del arroyo de Valderrueda. En cada esquina, cada vista, nos presenta una perspectiva diferente.


Estamos en verano, el cauce está muy seco, el agua apenas fluye, cruzamos en varios puntos el lecho semiseco del río sobre las piedras. A unos cinco kilómetros de la ermita, el camino se estrecha y se eleva algo sobre el río aferrándose a un estrecho sendero junto a la roca. Debemos bajarnos de la bici y caminar.

Atravesamos bellos parajes en que las aguas del río reaparecen.
El valle se ensancha de nuevo y el sendero se introduce en el pinar. La marcha es cómoda, no hay obstáculos y el desnivel es mínimo.En algunos puntos hay que poner pie a tierra porque hay que superar algún escalón de piedra o hay que pasar entre dos árboles muy cercanos. Cuanto más nos alejamos de Ucero y la ermita, menos caminantes encontramos.

Ya estamos cerca del Puente de los Siete Ojos.
Cincuenta minutos después de haber abandonado la ermita, llegaremos al Puente de los Siete Ojos, hito central del cañón. Aquí cruza la carretera que va de San Leonardo de Yagüe a Ucero, por lo que es el único punto del interior accesible en coche. Se halla muy cerca del límite provincial entre Soria y Burgos.

El puente de los Siete Ojos.
Pasamos la carretera y continuamos. Estamos ya en el tramo burgalés, con diferencia, mucho menos visitado que el soriano y más abrupto que el anterior.

Emprendemos el tramo burgalés del cañón.
Y esta diferencia se nota en el trazado. El sendero es más estrecho y discurre grandes tramos con gran inclinación. Hay que poner más atención y echar pie a tierra en algunos pasos.

Cruzamos el cauce seco del río en muchos puntos.
El río Lobos describe aquí muchos meandros, que vamos cubriendo pacientemente. Esporádicos caminantes nos salen al paso.

Últimos tramos antes de llegar a Hontoria del Pinar.
También hay que cruzar el lecho seco del río en varios puntos, cubierto de cantos. Poco a poco vamos cubriendo las últimas curvas para salir del cañón, que se produce casi repentinamente, divisando las primeras casas de Hontoria del Pinar.

Llegamos a Hontoria del Pinar.
Aún el cañón describe una curva a la izquierda prácticamente frente a las naves más cercanas del pueblo.


Aparecemos por su calle principal, junto a la iglesia, dando fin a esta excursión: magnífica combinación de recorrido en bicicleta, naturaleza y arte.


CAÑÓN DEL RÍO LOBOS
Espacio natural
Cañón excavado por el río Lobos, Tierra de Pinares de Soria y Burgos.
Dificultad
Media (por su largo recorrido y lo abrupto de los senderos).
Tipo de camino
Pistas entre pinares por el llano, estrechos senderos dentro del cañón y el barranco del arroyo de Valderrueda.
Ciclable
Sí.
Agua potable
Hay agua en el pueblo de Arganza, el arroyo de Valderrueda y el río Lobos.
Tipo de marcha
Circular.
Orientación
Difícil en el llano superior, fácil e intuitivo dentro del cañón.
Época recomendable
Verano y otoño, cuando los senderos están secos.
Inicio
Hontoria del Pinar (Burgos).
Distancia de Burgos
81,3 kilómetros.
Tiempo total
4 horas 35 minutos.
Tiempos de marcha
Hontoria del Pinar-Comienzo arroyo de Valderrueda: 1 hora 15 minutos; Travesía arroyo de Valderrueda: 36 minutos: Arroyo de Valderrueda-Ermita de San Bartolomé: 12 minutos; Ermita de San Bartolomé-Puente de los Siete Ojos: 50 minutos; Puente de los Siete Ojos-Hontoria del Pinar: 1 hora 15 minutos.
Distancia total
47,27 kilómetros.
Interés
Pinares, arroyo de Valderrueda, Ermita de San Bartolomé, Cañón del río Lobos, Hontoria del Pinar.
Altitud mínima
974 m.
Altitud máxima
1114 m.
Desnivel acumulado
1412 m.
Mapas
1:50000: 0316 Quintanar de la Sierra; 0348 San Leonardo de Yagüe.
1:25000: 0316-3 Hontoria del Pinar; 0348-1 San Leonardo de Yagüe; 0348-3 Fuentearmegil.
h

h
Notas:
- Aunque físicamente el recorrido no es complicado, y hay poco desnivel, sí discurre por terreno abrupto y en algunos tramos hay que echar pie a tierra.
se recomienda realizarlo en época seca cuando el cauce está seco y es más fácil cruzar el río.
- Si queremos recorrer solamente el interior del cañón, hay que prever casi 25 kilómetros en cada sentido, total 50 kilómetros.
- Una buena alternativa para recorrerlo caminando, es partir del Puente de los Siete Ojos, en su punto medio. Desde él, podemos recorrer sus sectores centrales y más alejados de los dos extremos (Hontoria del Pinar y Ucero).



Tiempos aproximados por tramos

TramoDistancia  Tiempo 
a pie
  Tiempo 
en bicicleta
Hontoria del Pinar - Puente de los Siete Ojos
12,4 km
2h 45min
1h 35min
Puente de los Siete Ojos - Ucero*
9,4 km
2h 50min
1h 10min 
Ucero* - Puente de los Siete Ojos
9,4 km
3h 5min
55min
Puente de los Siete Ojos - Hontoria del Pinar
12,4 km
3h
1h 15min

* Aparcamiento de coches ubicado a 1 km de la ermita de San Bartolomé.


Entradas relacionadas:


Mapa topográfico


Perfil de elevación



Ver y descargar track en Wikiloc

Powered by Wikiloc


viernes, 4 de agosto de 2017

Picos de Europa: del Collado de Pandébano a Poncebos por Bulnes

Como continuación a la entrada 'De Sotres al refugio Urriellu', publicamos en esta ocasión su continuación. Tras pernoctar en el refugio, a la sombra del Urriellu, retornaremos al Collado de Pandébano por el mismo itinerario que llevamos en la ida. Desde allí, realizaremos un camino alternativo: descendemos hasta el río Cares pasando por el pintoresco pueblo de Bulnes para descender al Cares siguiendo la impresionante Canal del Tejo. Completamos con esta excursión uno de los mejores itinerarios del sector central de los Picos de Europa.



Una vez regresados del refugio del Urriellu, nos plantamos de nuevo en el Collado de Pandébano. Desde aquí, tomaremos el camino que nace allí mismo y desciende por el NO. hacia Bulnes. Seguimos un estrecho sendero que parece desaparecer entre los riscos garganta abajo.

Partimos del Collado de Pandébano.

Este sendero, en buen estado al menos en su comienzo, pierde altitud con rapidez. Hasta el pueblo de Bulnes debemos cubrir un desnivel de 550 metros. Su traza zigzaguea buscando la mínima pendiente. Hay mucha humedad, pronto nos encontramos con tramos con barro en los cuales la erosión ha alisado el lecho del camino, por lo que hay que avanzar con precaución en no resbalar.



Según descendemos, podemos divisar a nuestra izquierda la silueta, entre brumas, del Naranjo de Bulnes (Urriellu). Desgraciadamente solo podemos ver en contadas ocasiones debido a la espesa bruma que hay.
Cuando la niebla nos lo permite, divisamos la silueta del Urriellu.
Una hora y cuarto después de haber partido del collado, llegaremos a las llamadas Invernales de Armandes. Se trata de un conjunto de construcciones pastoriles hoy abandonadas. Llegamos al lugar lloviendo. Los senderos parecen haberse perdido y las muchas tapias y restos de cabañas nos hacen perder la traza del camino.



Finalmente decidimos descender desde las cabañas hacia la parte baja, para aproximarnos a la orilla del río Tejo, nuestra mejor referencia para guiarnos.

Invernales de Armandes.
Ayudados por el GPS, nos incorporamos a un tenue sendero por el cual descendemos a través de unos prados hasta las llamadas casas del Cantiellu y continuando río abajo. Seguimos ya un camino más marcado que parece ser continuación del que traíamos.


Continuamos camino hacia Bulnes.
Tras cruzar el río y volver a vadearlo más adelante, el camino emprende un acusado descenso. La pendiente es muy fuerte. El río Tejo queda a nuestra izquierda abajo, invisible por la vegetación. En poco, ya vemos las primeras casas de Bulnes valle abajo, aferrado a un exiguo llano rodeado de cumbres. La entrada al pueblo se produce tras atravesar el río de nuevo por un rústico puentecito.

Entramos en Bulnes.
Bulnes se halla en un verdadero nido de águilas. Hasta hace poco tiempo, solo podía accederse al pueblo cubriendo los 400 metros de desnivel desde el río Cares subiendo por un estrecho sendero. Hoy existe un funicular, inaugurado en 2001, que sube en escasos minutos a través de un túnel excavado en la roca.


Bulnes
Al haberse convertido en un lugar turístico, Bulnes hoy se presenta como un pueblo totalmente remodelado con casas rurales y restaurantes. Es un perfecto lugar para descansar, comer y reponerse.

Salimos de Bulnes camino de la Canal del Tejo.
Nos queda el último tramo: el descenso hasta Poncebos, junto al río Cares. Será a través de la Canal del Tejo, una estrecha garganta que comunicaba el valle abajo con el pueblo.

Entramos en la Canal del Tejo.
Salimos del pueblo por un amplio camino y tras dejar a nuestra derecha la boca de entrada al funicular, emprendemos el descenso.


El sendero se estrecha pronto y se aferra a la montaña por la derecha. A medida que avanzamos, se va ampliando el abismo a nuestra izquierda. Entramos en la impresionante Canal del Tejo. El río discurre con gran pendiente en su búsqueda del Cares, donde desemboca 400 metros más abajo.

Magníficas panorámicas de la garganta creada por el río Tejo.
El recorrido es placentero, sin apenas dificultades, siempre cuesta abajo. Solo hay que poner cierta atención en algún tramo donde el camino se estrecha. No obstante nunca hay peligro real. Las vistas que disponemos de la garganta son excepcionales.


Abruptas paredes calizas se desploman en vertical sobre nuestra cabezas. El paisaje es impactante. Estamos en el auténtico corazón de los Picos de Europa. Poco a poco, vamos acercándonos al fondo de la canal.

Vamos llegando al valle.
Tras describir las curvas más cerradas, ya divisamos al fondo el valle y el río Cares.


En poco, llegamos al nivel del valle. Es el tramo final de la Senda del Cares, que por nuestra izquierda proviene de la población leonesa de Caín. Antes de llegar a la carretera, atravesamos el río del Tejo por un puente de piedra.

Puente sobre el Tejo, cerca de su confluencia con el Cares y fin de la Canal.
Una vez en el asfalto, nos juntamos ya con los excursionistas que proceden del otro extremo de la Senda del Cares y la están terminando en este punto.


Solo tenemos ya que recorrer los escasos quinientos metros que nos separan de las primeras casas de la población asturiana de Poncebos. A su entrada, hay varios establecimientos hosteleros donde podemos comer, beber y descansar. Si necesitamos retornar a Sotres, debemos disponer aquí de un segundo coche de apoyo.



DEL COLLADO DE PANDÉBANO A PONCEBOS POR BULNES
Espacio natural
Picos de Europa en su sector central.
Dificultad
Media, por su gran longitud, elevada pendiente y tramos muy agrestes.
Tipo de camino
Senderos de montaña hasta Bulnes y la Senda del Cares. Tramo final asfaltado hasta Poncebos.
Ciclable
No.
Agua potable
Hay regatos de agua y hay bares en el pueblo de Bulnes.
Tipo de marcha
Ida.
Orientación
Fácil, aunque atención en las Invernales de Armandes en recuperar el camino correcto.
Época recomendable
Verano y comienzos del otoño en que el terreno está seco.
Inicio
Collado de Pandébano, Sotres (Asturias).
Distancia de Burgos
Hasta Sotres: 239 kilómetros; Sotres-Coll. de Pandébano (caminando): 3,5 kilómetros.
Tiempo total
horass  minutos.
Tiempos de marcha
Collado de Pandébano-Bulnes: 2 hora 30 minutos; Bulnes-Puente Poncebos: 1 hora 10 minutos.
Distancia total
8,6 kilómetros.
Interés
Paisajes de Picos de Europa, panorámicas sobre el Naranco de Bulnes (Urriellu), pueblo montañero de Bulnes, Senda del Cares.
Altitud mínima
260 m.
Altitud máxima
1203 m.
Desnivel acumulado
+387 m / -1302 m.
Mapas
1:50000: 0056 Carreña.
1:25000: 0056-3 Sotres.

h

h
Notas:
- Para llegar al Collado de Pandébano, partiremos de las Invernales del Texu, a poca distancia del pueblo asturiano de Sotres.
- El Collado de Pandébano es también el mejor punto de partida para subir al refugio del Urriellu. Para ello hay que contar con unas 3 horas de marcha,
- Bulnes en sí mismo merece una visita. Podemos subir desde Poncebos (punto final de la Senda del Cares) tanto caminando por la Canal del Tejo. También podemos utilizar el funicular que remonta los 400 metros de desnivel en unos ocho minutos a través del túnel de más de 2,2 kilómetros horadado en la roca.


Entradas relacionadas:


Sotres

Mapa topográfico



Perfil de elevación


Ver y descargar track en Wikiloc